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Tai Chi en Bilbao

Buena salud con el

Tai Chi Chuan


Qué es el Tai Chi?

El Tai-chi-chuan es un antiguo arte marcial de origen chino, cuyos comienzos se pierden entre el complejo entramado de la filosofía y las religiones de este país. Si bien sólo se tienen constancia histórica de su práctica desde el siglo XVII, el origen mítico se remonta a un sabio taoísta del siglo XIII llamado Chang San-feng.
Chang San-feng, según la leyenda, elaboró el primer Tai-chi-chuan tras observar la lucha entre una serpiente y una grulla. En sus movimientos continuos, circulares y fluidos, donde cada uno de los animales absorbía el ataque del otro, identificó la plasmación física del yin-yang y, a partir de ahí, fue conformando un arte marcial con un enfoque nuevo.
Hizo predominar la suavidad y la relajación sobre la potencia y la fuerza física, la fluidez sobre los movimientos rígidos, y dio prioridad al desarrollo de la energía interna o vitalidad, como búsqueda de la salud mediante el ejercicio.
Son varios los estilos que existen hoy en día de Tai-chi, y sus diferencias se basan sobre todo en la amplitud de los movimientos, la mayor o menor flexión de las piernas y, sobre todo, en el enfoque que tenga más prioridad: el marcial o el terapéutico.
Ambos enfoques existen (o deberían existir) en todos los estilos ya que la comprensión de uno te lleva al otro y viceversa. En nuestra primera incursión en esta antigua disciplina oriental, vamos a intentar asimilar los principios compartidos por todas las variantes que existen, y que conforman lo que se denomina la estructura interna del Tai-chi-chuan.
El taichi es, desde el punto de vista estrictamente terapéutico, una gimnasia de corrección postural, y es aquí donde radica su principal aportación a la salud de nuestro cuerpo. Para poder trabajar de forma metódica y simple, dividimos el cuerpo en 7 niveles de trabajo a los que debemos prestar una continua atención durante la práctica del Tai-chi: La forma de progresar consiste básicamente en atender tan sólo a uno de estos aspectos, por ejemplo, la sensación de la pisada y de los apoyos en la planta del pie. Una vez que se tiene conciencia de este elemento, y se comienza a controlar, podemos ir abarcando otros aspectos que, a su vez, iremos también controlando y corrigiendo. Progresivamente intentaremos ir juntando cada elemento hasta sentir el cuerpo equilibrado en toda su totalidad. Pretender establecer una correcta estructura desde el primer día es prácticamente imposible. Lleva un tiempo llegar a sentir equilibrada nuestra estructura corporal y, más aún, lograrlo sin aplicar para ello ningún tipo de tensión.